Territorio MOC
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El Final de Takiw-Nui

El Final de Takiw-Nui es una historia que ocurre entre la primera y segunda temporada de la serie Bionicle Tales.

Capítulo uno[]

Vavakx se arrastró silenciosamente a través de la oscuridad de las ruinas de Mahri-Nui. La noche era completamente silenciosa, incluso las sombras parecían tocadas por el miedo. Él convocó una pequeña estrella en su mano, la luz le permitió ver su entorno. Un sonido se produjo, Vavakx activó su máscara del espacio y un resplandor púrpura se formó alrededor de él. Luego una máscara familiar apareció sobre el borde de una roca.

“Relájate. ¡Soy yo!”

Veuy saltó y aterrizó suavemente al lado de su hermano. Su armadura plateada reflejaba la luz y logró ver que se reunieron los demás, murmurando de unos a otros.

“¿Cómo llegamos aquí?” Decían una y otra vez.

Mientras todos murmuraban, Vavakx caminó unos pocos pasos y escuchó algo crujir en su pie, se arrodilló frente a algo enterrado bajo la arena. Los primeros rayos del amanecer ahora habían iluminado el agua y él podía verlo: Era el cadáver de Yufrik.

Cesaron de murmurar inmediatamente, Vavakx lo desenterró mientras todos veían con horror el cuerpo arruinado de su hermano. Su cabeza, su cuerpo y sus brazos habían cambiado de forma.

“Siendo Yufrik un hibrido con Rahi, era sensible a mutaciones. Nadie sospechó el efecto que tendría esta agua maldita en él.” Pensó Vavakx.

Tahkod sostuvo la máscara del cadáver y la guardó en su espalda.

“¿Qué sucedió?” Preguntó.

“Debió ser tremendo, su mutación fue monstruosa.” Dijo Vavakx. “Ahora tenemos tres días antes… de que todo el universo colapse.”

Vahi-Maxilos se movió lejos de la muchedumbre, y en ese instante Vavakx se detuvo brevemente. Mientras el robot observaba detalladamente su entorno, Vavakx lanzó un rayo fuera de sus ojos verdes, bañándolo en su resplandor. Todo lo que el robot supo después era que el mundo giraba ante sus ojos, la sensación extraña de respirar. Duró seis segundos. Para Vahi-Maxilos, una eternidad. Veuy miró con asombro como Vahi intentó dominar su nuevo cuerpo. Tropezaba en la arena intentando moverse. Uno por uno, Vavakx y los otros caminaron.

Un robot murió… y un Toa acababa de nacer…

Capítulo dos[]

El grupo vagó a través de las aguas negras, más allá de Mahri-Nui. Vavakx sintió que algo estaba parado a su derecha. Saltó un poco y vio unos Ghekulas, esperó hasta que estuviesen fuera de su vista antes de moverse. Sus hermanos, por regla, tenían que ser orgullosos. Vavakx era una excepción a esa regla.

“Hace mucho tiempo, los presos del Abismo dieron la bienvenida a un nuevo compañero, el cual provocó el crimen de robar y traicionar a los que más apreciaba…en contra de su voluntad.” Se dijo.

Vavakx no escuchaba nada además de sus propios pensamientos.

Mientras se alejaban, Manauhk se detuvo y miró el paisaje. Algo que él nunca admitió a sus hermanos fue su repugnancia hacia las aguas del Abismo.

“Yo no tengo nada aquí…” Declaró.

Todos se paralizaron y lo escucharon. Tahkod miró en las profundidades de sus ojos, la expresión detrás de su máscara era ilegible.

“¿Qué dices? No entiendo a qué te refieres.”

“Seguro que lo entiendes, mi hermano audaz.” Manauhk tuvo una mueca. “Iré a otros universos, ustedes se quedan en este. Y cuando menos lo esperen, volveré.”

“Suerte.” Respondió Vavakx

Manauhk abrió un portal y desapareció en un potente destello azul. Nadie intentó detenerlo, pero no estaban de acuerdo con su decisión.

“Él debe cumplir lo que nos prometió… debe volver.” Dijo Vavakx.

"¡Zyglak!” Exclamó Veuy.

Los otros se movieron hacia todos los sentidos, luego lo vieron… de hecho eran las criaturas conocidas como “Los Errores de los Grandes Seres”.

El resplandor púrpura alrededor de Vavakx permitió que las criaturas retrocedieran, pero no sería suficiente. Veuy esquivó uno de los bastones desintegradores de los Zyglak, pero no era lo suficientemente rápido para esquivarlo por mucho tiempo, entonces Vavakx convocó una lluvia de meteoritos. Sus enemigos eran una docena, cientos, entonces doscientos y aún más. Rakaralu utilizó sus poderes mentales para traer una piedra abajo, los Zyglak la esquivaron ágilmente. Unos atacaban, los demás esquivaban.

Las criaturas notaron que la furia de Vavakx aumentaba mientras la batalla seguía. Inesperadamente, su armadura azul explotó en pequeños fragmentos de cristal. Él apareció como un lagarto gigantesco y creó un anillo de energía alrededor de los Zyglak. Después de alejarse de sus enemigos, Tahkod sintió calor en su espalda, entonces la Kanohi Rode de Yufrik flotó rápidamente. Rakaralu disparó con sus Cordak en sentido opuesto y con el impulso logró sujetarse. Mientras que era arrastrada, Tahkod logró sostenerse a ella, seguido por Veuy y los demás. La máscara los llevó a Stelt.

Unos días después…

Entraron a la ciudad, las miradas indiferentes de los habitantes eran incómodas, pero no evitarían que siguieran su camino. La máscara se volvió una masa ardiente sin forma y salió disparada como un fantasma buscando cuerpo. Todos corrieron tras ella pero perdieron el rastro al poco tiempo.

“La máscara busca un nuevo propietario, pero es miope, no elige al que lo merece o al más digno. Sólo busca a un heraldo sin saber qué puede ser o las intenciones que puede tener.” Vavakx pensó.

Unos minutos después estalló un resplandor más potente que el de un Toa de la luz. Corriendo por las calles, ahora arruinadas por la explosión, Veuy entró en una tienda con su poder de intangibilidad. Entonces paró, dio vuelta y Rakaralu demolió la puerta. Su nuevo hermano fue fácil de encontrar, Tahkod logró reconocerlo. “¿Has sido alcanzado por una masa hirviente de plasma voladora?” Preguntó Tahkod a un gran bruto negro y blanco.

“¿Y cómo lo sabes?” Preguntó la criatura.

“Recibiste mucha energía, la energía emite calor.” Respondió Tahkod. “Soy un experto en eso.”

“¿Nuestro hermano se reencarna en un esclavo descerebrado?” Se preguntó Rakaralu “Igual es nuestro hermano. Hay que aceptarlo.”

“Dí tu nombre.” Ella preguntó.

“Jucrot.” Respondió la criatura.

Capítulo tres[]

Más tarde…

La oscuridad completa había descendido en Takiw-Nui y nadie caminaba en las sombras esa noche. No había ningún rastro de vida, sólo cadáveres de Rahi y Matoran. Una investigación precipitada por Veuy y Tahkod reveló que la ciudad estaba desierta, pero cerca del baluarte de Takiw-Nui encontraron una cueva que antes no estaba allí. Veuy entró primero, el pasadizo rocoso terminó en una pequeña habitación. Tahkod sintió calor proveniente de un ser, pero era pequeño y poco amenazante.

“¿Quién está allí?” Preguntó Tahkod. “¡Muéstrate!”

Él obedeció, era un Kiw-Matoran. Luego tres más salieron de distintos rincones. Veuy miraba un extraño reflejo a través de sus pequeñas máscaras, una mezcla de felicidad y pánico.

“¿Qué pasó en Takiw-Nui? ¡Esto es un desastre!”

“Un Makuta…” Respondió el Matoran. Antes que pudiera continuar, Jucrot creó por accidente un terremoto y la cueva empezó a derrumbarse. Rápidamente, Veuy hizo intangibles a sus hermanos, la cueva se derrumbó, pero nadie fue lastimado. Veuy desactivó sus poderes, y su resplandor blanco se descoloró alrededor de él.

“Veuy es bondadoso. No refleja la muerte, la cual controla.” Se dijo Vavakx. Todos salieron y se dirigieron a la Torre de Takiw-Nui. La torre no sufrió tanto daño como todo lo demás en la isla, aunque la ausencia de vida seguía siendo poco atractiva. Todos visitaron sus viejos cuartos, el polvo colonizaba el edificio. En medio del desorden, Vavakx encontró su antiguo diario:

“El tiempo de paz terminó en esta época, los Makuta han hecho agonizar el universo de todas las maneras conocidas…”

Él habría continuado con su lectura, pero en un momento no pudo respirar. Su cuerpo no podía mantenerse vivo en tierra sin armadura, la respuesta fue inmediata: Vavakx debía ser encajado en una armadura nueva.

Los cuatro Kiw-Matoran se prepararon para la intervención. Todos corrían de un lado a otro, uno operaba el brazo, otro la pierna, no había orden en la sala. Los implantes internos de Vavakx fueron reemplazados, pero no fue el único cambio.

La operación duró varias horas y el resultado fue satisfactorio. Su armadura era colosal, probablemente cerca de una tonelada de músculo mecánico.

Inmediatamente Vavakx convocó una reunión en el compartimiento de creación. La reunión no fue larga, Tahkod fue asignado a perseguir a Kruru Gretco y Brekra. Él no protestó, sólo desapareció en un portal de luz e inició su búsqueda.

Accidentalmente, Jucrot provocó otro terremoto y ante los ojos asustados de Vavakx, vio que la isla comenzó a hundirse.

En pocos minutos…

Rakaralu se sumergió a las aguas de Takiw-Nui y cargó sus Cordak.

“Vi venir la catástrofe inevitable hace varios días. Ahora este lugar debe desaparecer.” Pensó.

Ella disparó a las rocas que sostenían la isla, hasta que cayeron precipitadamente. Primero las rocas más pequeñas, luego las más grandes, las gigantes y por último la isla completa. Unos minutos después Takiw-Nui se hundió para siempre. Vavakx y los Kiw-Matoran pensaron que era lo mejor, nada iba a vivir allí otra vez. Los restos más antiguos de la historia terminaron sepultados en las aguas más oscuras, pero era hora de ver hacia el futuro. Como muchas cosas en la vida, hay algunas que se deben olvidar…

Personajes[]

El Equipo[]

  • Vavakx - El líder del equipo.
  • Veuy
  • Rakaralu
  • Yufrik (Fallecido)
  • Tahkod
  • Jucrot

Otros[]

  • Varios Ghekulas
  • Varios pobladores de Stelt


[|Bionicle Tales Saga]

Introducción a Bionicle Tales

Pre-Saga: Prehistoria

Temporada 1: El Final de Takiw-Nui

Temporada 2: Futuro Alterno

Temporada 3: Futuro Alterno II | En Busca de Mata-Nui

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